Pensamientos

 Iván de la Nuez

  

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  1.  El terremoto de Haití no sólo ha devastado a un país. Ha desmantelado, también, a un Estado.
  2. El problema que confronta el humanismo –marxista, liberal, existencialista- puede reconocerse en el paso que va de lo humano a lo humanitario.
  3. En medio de lo que llamamos mundo interconectado, los hechos de estos días devuelven los vocablos a su estatuto pre-digital. Pensemos en términos como “naturaleza” o “catástrofe”. Pensemos, sin más, en la palabra “pirata”. Hoy esa palabra no designa tan sólo a los hackers, sino –como hace siglos- a un sistema organizado que secuestra barcos.
  4. Ninguna política de la seguridad será viable, durante mucho tiempo, frente una política de la desesperación.
  5. Como consecuencia de la crisis económica, se ha apostado por el fortalecimiento del Estado. Pero, ¿por cuál de sus poderes? ¿El ejecutivo? ¿El legislativo? ¿El judicial? No siempre. Ha aparecido, en el horizonte, el poder preventivo del Estado. No es de extrañar, en cualquier momento, la asignación de un ministerio de la prevención.
  6. Pese a los desaprensivos extremos, y a los ecologistas extremos, la naturaleza sigue exhibiendo una magnitud fuerte. Vale que la protejamos a ella. Vale, también, que nos protejamos de ella.
  7. Las doctrinas de la dependencia, que desembocaron en las teorías posteriores sobre las periferias, tienen un serio problema con la explosión de Brasil, Rusia, India, China o Sudáfrica (BRICS). Ya no se produce, exclusivamente, el estallido del centro a la dispersión. Ahora hay, también, una energía que se desplaza de núcleo a núcleo. De potencia a potencia. ¿De potencia nuclear a potencia nuclear?
  8. En esa línea, es pertinente repensar el altermundismo. Este empezó como una salida no gubernamental desde una izquierda sin pretensiones de gobierno. Pero ha sufrido una mutación desde aquel eslogan inicial que nos decía que “otro mundo es posible”. Lo que ha hecho el BRICS es, ni más ni menos, apropiarse de esa idea para aplicarla a la alta política. Para pasar, desde el Estado, de la geopolítica a la alterpolítica.
  9. Los conflictos contemporáneos son demasiado complejos como para dejarlos exclusivamente en manos de los cruzados. Veamos, si no, la contemporaneidad de esta frase de Engels, de su carta a Franz Mehring fechada el 14 de julio de 1893: “Si Ricardo Corazón de León y Felipe Augusto, en vez de liarse con las Cruzadas, hubiesen implantado el libre-cambio, nos hubieran ahorrado cinco siglos de miseria e ignorancia”.
  10. Dado que el liberalismo no es hoy una opción, sino un sistema absoluto que nos envuelve a todos (cualquiera sea la ideología que se profese), pasa con él lo que pasa con los cruzados. Es un asunto demasiado serio como para dejarlo sólo en manos de lo liberales.

 

            (*) La imagen corresponde a una obra de Adrián Paci.

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