Ciudad flotante

Iván de la Nuez

 

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 Halong IV

 

Estas casas han salido a flote después de una inundación. Los pilares que las sostienen están formados por historias sumergidas. Y es allí abajo, en lo que no se ve, donde hay que buscar las notas al pie de estas edificaciones. Es arquitectura popular, en ningún caso pop, que a veces nos trae a la memoria la Ópera de Sydney o un edificio firmado por Frank Gehry. Así, se va conformando una urbanización improvisada que parece alojarse en algún margen –una orilla-, pero que en realidad nos señala el corazón mismo de la ciudad espontánea; el downtown de unos mundos casi portátiles. Van ganando terreno al mar, en su misión paradójica de inundarlo, aunque no lo hacen, por ejemplo, a la manera holandesa, sino desde el frágil constructivismo de la chabola. De todos modos, no hay que llamarse a engaño: estas urbes náuticas tienen la fortaleza de lo que nos parece frágil, la permanencia de lo que nos imaginamos efímero. Como si estuvieran agarradas al fondo del mar, resueltas a no salirse del mundo.

 

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 Halong III

 

Dionisio González (nacido en Gijón, 1968, aunque vive y trabaja en Sevilla) ha seguido alguna vez las huellas de Schönberg, y de esa idea suya sobre la música como “arquitectura congelada”. Aquí, sin embargo, algo pervierte esa figuración, dado que estos caseríos improvisados representan, de muchas maneras, una ciudad a punto de derretirse, con todo dispuesto para desaparecer. Basta una subida de marea, un huracán, y vuelta a empezar…

El arte sobre la miseria siempre ha estado bajo sospecha: ha habido demasiada demagogia como para que no mantengamos encendidas todas las alarmas. Aquí se asume a conciencia ese riesgo. Y frente a la especulación del suelo, se practica la especulación sin más, en su sentido filosófico; como si se regresara esta palabra a su aserción originaria. Como a sabiendas de que lo que resulta verdaderamente sospechoso, en la moral de Occidente, no es precisamente el arte, sino la miseria misma.

 

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Halong II

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3 comments ↓

#1 Ciudad flotante | Emilio Ichikawa on 01.23.10 at 8:59 pm

[…] Estas casas han salido a flote después de una inundación. Los pilares que las sostienen están formados por historias sumergidas. Y es allí abajo, en lo que no se ve, donde hay que buscar las notas al pie de estas edificaciones. Es arquitectura popular, en ningún caso pop, que a veces nos trae a la memoria la Ópera de Sydney o un edificio firmado por Frank Gehry. Así, se va conformando una urbanización improvisada que parece alojarse en algún margen –una orilla-, pero que en realidad nos señala el corazón mismo de la ciudad espontánea; el downtown de unos mundos casi portátiles. (Más…) […]

#2 Belfegor on 01.25.10 at 5:22 pm

Y ahora la gusanera se dedica al arte mediocre?

#3 Liu on 01.26.10 at 9:21 pm

Hola, Iván, quiero solo comentar que me pareció muy interesante la expo de fotograafía del coreano Suntag, en la Virreina, la última comisariada por ti, tengo entendido. Felicidades, por supuesto también al fotógrafo.

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