Mole y poder

Iván de la Nuez

 

gursky_pyongyang[1]

 

La atopía certifica un mundo en el que estamos más allá del individuo, pero en el que todavía no vislumbramos una comunidad. Esa es, en resumen, la ciudad de Andreas Gursky (Leipzig, 1955); aquella en la que no podemos considerar “comunidad” a la mole que camina sin objetivos comunes. Ni podemos llamar “individuos” a esos entes flotantes que apenas se diferencian de la masa informe. Da igual que miremos a los murales humanos del comunismo asiático o a los aeropuertos occidentales donde apenas somos abstracciones en las pantallas de los vuelos. A la jauría de la bolsa o a los estadios deportivos.

 

andreas-gursky-photography-10[1]

 

Quizá por eso, hay algo desenfocado en las piezas de Gursky. Sólo que este “desenfoque” no proviene de sus fotos, sino de las situaciones que capta. Lo desenfocado es, también, el estado mental de nosotros como meros espectadores de los acontecimientos: no tenemos una idea clara de lo que sucede, ni de lo que nos sucede. La de Gursky es la imagen de la victoria de un mercado sin identidad, un intercambio sin rostros, donde imaginamos lo intercambiado pero no a quién debemos -ni quién nos debe- pagar o cobrar. Masa y saber: aquí hay una relación larga y jugosa.

-Marx, Canetti, Ortega y Gasset, Agamben, Negri, Sloterdijk, Tiqqun…

Pero hay asimismo, en estas piezas, algo de Aldous Huxley: un mundo “feliz” en el que la gente no se reconoce, ni falta que le hace. Un mundo donde somos tan sólo acción. Una amalgama post-urbana y monumental inmersa en una deriva faraónica que lo deglute todo. Incluidos nosotros mismos.

 

gursky 6 - Kwait Stock Exchange

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1 comment so far ↓

#1 Mole y poder | Emilio Ichikawa on 01.31.10 at 7:05 pm

[…] Pero hay asimismo, en estas piezas, algo de Aldous Huxley: un mundo “feliz” en el que la gente no se reconoce, ni falta que le hace. Un mundo donde somos tan sólo acción. Una amalgama post-urbana y monumental inmersa en una deriva faraónica que lo deglute todo. Incluidos nosotros mismos. (Más en BLOG de Iván de la Nuez) […]

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