Arte y fantasma

 Iván de la Nuez

 

Reconstruyo aquí el cuerpo de Marx. Mis costuras son torpes, la cirugía aleatoria. Pero dejan ver, de la cabeza a los pies, un Frankenstein hecho a partir de tres artistas contemporáneos muy distintos entre sí. Hay otras combinaciones, de momento esta. Da para muchas interpretaciones, de momento, y de mi parte, ninguna. Solo un bonus track, visual, del post anterior.

Cabeza: De Lázaro Saavedra. La pieza se titula Karl Marx y proviene de la serie Cuban Icons.

Tronco: Del colectivo PSJM. Proyecto Marx, como marca registrada. Consiste en una tienda comercial con todo tipo de productos bajo el paraguas de esta firma.

Extremidades: De José Antonio Hernández Díez. De una serie que desvela nombres ilustres de la cultura en objetos actuales de consumo.

He aquí (en imágenes) el hombre:

  L�zaro Saavedra, Karl Marx (from the Cuban Icon Series)

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5 comments ↓

#1 emilio ichikawa on 12.02.08 at 8:56 am

No opino porque los artistas plásticos se hacen los graciosos diciendo que ellos solo “manchan telas”. Así que yo solo hablo de teoría social con profesionales y solo me dedico a machucar teclas. Ichi.

#2 ivan on 12.02.08 at 9:40 am

Pues no, amigo Ichi. Hay artistas que no “solo manchan telas”. Algunos, incluso, nunca han trabajado con una tela. Estos ejemplos, además, creo que testimonian aquel consejo de Marx para entender la sociedad: “siga la mercancía”. En lo que sí coincido contigo es en lo siguiente: prefiero mil veces el arte de un fantasma que un fantasma del arte.

#3 Gerardo M on 12.02.08 at 5:11 pm

Hay una imagen de t-shirt tambien que ahora es muy popular en las universidades (esta UF, por ejemplo) que se llama ‘communist-party’ y salen Marx, Lenin, Fidel, y Stalin con serpentinas y vasos de cerveza. Despues la cuelgo en mi blog. Tampoco se puede olvidar el comercial de la Dacia Logan MCV. El fantasma siempre regresa.

saludos,

Gerardo

#4 emilio ichikawa on 12.02.08 at 8:13 pm

Bien, voy a explicarme. Me dio un poco de celos la importancia que el mosntruo discursivo le dio al arte. Ya él ha defendido al creador antes que al “deconstructor” en EL PAÍS y etc. Bueno, el asunto es que un día debí exponer algo sobre Carlitos Cárdenas en la Galería del Dr. Mosquera. Fueron 4 o 5 días que no hubo otra cosa para mí. Entonces, cuando llego, el Carlitos y su secuaz Arturo Cuenca me dicen: “Ya llegó el crítico. Total, nosotros los CREADORES solo manchamos tela”. En nota to´el mundo. Me disgustó tanto que no leí lo que llevaba. Y me llegó hasta ayer. Porque Cuenca y Cárdenas son adictos a este blog. Sorry, Ichi.

#5 jorge mata on 12.13.08 at 5:46 pm

Hermano Ichikawa, como Iván prefiero el arte de un fantasma que un fantasma del arte. Lo que te sucedió a ti con estos dos artistas es sintomático de esa generación, de la que tantas paginas se han escrito y que en la actualidad se han diluido en el mercado real, pero como artista plástico te digo que cuando se trata de producir imágenes, hasta para no manchar una tela hay que saber y estos como espectador lo reconoces si la obra que ves comunica, que en definitiva es la esencia de toda obra de arte. Un abrazo.

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