Fukuyama tuitea su nostalgia

Iván de la Nuez

Es una frase del pasado 9 de noviembre y Jorge Ferrer me llama la atención sobre ella. Un tweet de Francis Fukuyama, el hombre del fin de la historia, el hombre que nos anunció un largo aburrimiento, el hombre del último hombre.

Y está lanzada, ni más ni menos, desde el departamento de herramientas de Sears, tienda iconográfica donde las haya. Allí, en el Tool Department, Fukuyama ha escrito a sus casi 13.000 seguidores que “se ha sentido nostálgico”.

Herramientas, nostalgia, Sears…

La secuencia perfecta para que Fukuyama tenga un ramalazo ludita. Una añoranza por el tiempo del trabajo manual y por la realidad ídem. Un fogonazo de melancolía por el bricolage del domingo, antes de la barbacoa, tal vez ayudando a su padre a reparar algo en el porche.

El hombre para el cual, parafraseando la frase de Lennon sobre Elvis, antes del 89 “no existía nada”, se nos deja abatir ahora por el recuerdo de los tiempos en que, por existir, incluso existía la historia.

Abandonado a la “Eastalgia”, no es difícil percibirlo como el personaje de un cuadro de Neo Rauch -maestro de la Ostalgia- que deja correr la memoria hacia un tiempo en que el capitalismo tenía tintes bucólicos. Con sus batidos en Woolworth, el periódico volando hasta el portal y el litro de leche en la puerta.

El siguiente tweet de Fukuyama, lo colgó 5 días más tarde, algo nos explica de esa morriña. Es el enlace a un debate suyo con Jürgen Habermas sobre el futuro de Estados Unidos.

(*) En la imagen: Edward Hopper, Four Lane Road, 1956.

2 comments ↓

#1 tres on 11.17.12 at 10:54 pm

Justo ayer sentí esa nostálgia de Fukuyama y me fuí a a comprar lana y agujas para tejer como en la infancia. Como suele suceder con las labores manuales, hilvane hasta la instrospección y crucé hasta la abstracción, estoy enlazando desde allá lejos hacia el futuro que parece ser un pasado aún mas remoto del que viví. Ya voy estirandome en el bosque por la mañana, metiendo los pies en unas botas llenas de fango y sentada en un banquito ordeñando una vaca y mirando florecitas. Levanto el carretel que ya no pesa, ya no tiene hilo, también es de día y ya esta hecha la bufanda. Debería enviartela de regalo, porque es carmelita, de lana gruesa y es bonita y abrigada, cuando me desperté por la tarde, casualmente estaba esto aquí. Si, entendí lo que decías en “Autoayuda Política” y me reí muchísimo. Gracias

#2 D.A. on 11.24.12 at 8:22 am

Fukuyama se ha ido distanciando del Tea Party e incluso de Bush. Interesante su debate con Habermas. Aunque con déjà vu

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