Orientación

Iván de la Nuez

 

 

Leo que, además del inglés, las tiendas y otras plataformas de ventas en Europa están exigiendo el chino, el árabe y el ruso para contratar trabajadores. Y leo también que, aparte del turismo tradicional, el revolucionario, el exótico, el extremo, el de la corrupción o el de la pobreza –de todos ellos hemos hablado por aquí-, resulta muy importante el “turismo de compras”.

En Nueva York, por ejemplo, hay establecimientos en los que no sólo los dependientes hablan ruso, sino que incluso cabe la posibilidad de que los clientes paguen con ¡rublos! Sin duda hablamos de esos mismos turistas rusos que muy pronto, nada más desembarcar en Barcelona, encontrarán en el mismo puerto una franquicia del Hermitage para seguir sintiéndose en casa.

Uno u otro lugar de Occidente –bien Europa, bien Estados Unidos- empiezan a comportarse como estaciones de servicios para países de la zona oriental del mundo, la misma que hasta hace muy poco se dio por colonizada por los productos y los valores occidentales. Mientras nos “emiratizamos” en esta parte no muy grande del planeta, ocurre que en los Emiratos de toda la vida se están desplegando franquicias del Louvre, La Sorbona o el Guggenheim, al mismo tiempo que los coleccionistas chinos, nuevos millonarios globales, generan una inflación en los precios del arte.

Estas noticias, tomadas (casi) al azar, dejan ver un cambio en la correlación de fuerzas en la economía mundial y una considerable mutación en los intercambios culturales propia de un futuro que ya está aquí.

Por lo pronto, ha llegado la hora de aprender uno de esos idiomas que antes, en Occidente, sólo sabían los expertos y/o los colonizadores, y que hoy están obligados a manejar los vendedores. Todo para el lujo y esparcimiento de aquellos que nos visitan desde esos países que ocupan el Oriente del mapamundi y que, desde que sale el sol, parecen ofrecernos nuevas claves para orientarnos en él.

(*) La imagen es de Andreas Gursky: Kuwait, Stock Exchange II2008.

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1 comment so far ↓

#1 Uberto on 04.27.14 at 11:17 am

Pues si es asi como dices, debemos tambien dicer adios a los valores occidentales que, si bien todo el mundo desprecia ahora, son los que nos han permitido salir de la barbarie. Del Oriente, con esos rusos antioccidentales y antidemocratricos desde la cuna, guiados por un esbirro de la KGB (que no ha dejado de serlo), esos chinos que son como las mangostas y xenofobos como ellos solos y con los hermanos musulmanes, tan tolerantes ellos, lo que nos espera es un nuevo medioevo, pero lleno de marcas, logos y mal gusto.

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