Homo Sampler: una breve reseña

Iván de la Nuez

(El País, Babelia, 7 de marzo, 2009)

 

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Es posible leer Homo Sampler como lo hizo Rosalind Krauss con la escultura del minimalismo: se trata de un ensayo en el campo expandido. Esto, más que una opción, es una obligación: nos abastece de la elasticidad crítica necesaria para abordar un libro que reniega del ensayo convencional desde un idioma privado. Un dialecto forjado en el cine y el vídeoarte, el cómic y los blogs, la publicidad y la música popular. Y es que no hay que entender el ensayo tan solo como un género literario. Es, además, una actitud, un procedimiento, nunca un fin, similar al entrenamiento deportivo, el simulacro militar, los planos de arquitectura o los borradores de literatura. Un proceso creativo que más vale atender en su aserción teatral; no es, todavía, la función inaugural, sino una aproximación previa e imperfecta a una realidad que no está constituida del todo. Ensayar es, pues, ensanchar. Una premisa recomendable para enfrentar este libro que se estira hasta los dominios del consumo en la “Era Afterpop” y que alcanza su clímax en el capítulo sobre el tiempo en la NBA. Una crítica en toda la regla que llega a situar a la política como una parada más en el mercado (con sus eslóganes y marcas) y apuesta por el canibalismo como una técnica cultural. Después de Afterpop, el siguiente libro de Eloy Fernández Porta estaba obligado a apuntalar lo hecho y, también, a rebasarlo. Homo Sampler sale airoso de ese reto.

 

 

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1 comment so far ↓

#1 yoyo on 05.02.09 at 1:07 am

hola

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