Recibir el tiempo

Iván de la Nuez

 

 

tiempo 

 

Vicente Luis Mora me envía desde Estados Unidos su nuevo libro, publicado por Pre-Textos. Se llama Tiempo y transcurre en el desierto.

White Sands.

Está construido sobre la confluencia -como otras veces otras voces- del tiempo con la arena.

No queda otra que evocar a Borges y Kobo Abe.

Y al Pedro G. Romero de El Tiempo en Sevilla.

Y a la bibliografía particular que transparenta el autor en la obra.

Tiempo es un libro de arena. La arena es un sujeto del libro. El libro y la arena son a la vez el paisaje y las jornadas empleadas para atravesarlo.

Y unas huellas que quedan en las letras y en los significados, en los caminos y en los pensamientos.

Tiempo es el tiempo del agujero negro y el tiempo del arte.

-El tiempo es el don del son.

Así lo dice.

En un instante de su larga marcha a través del poema.

¿Qué es dar el tiempo? Ya está sobada la fórmula con la que Derrida abordó esta pregunta. La moneda falsa que se planteaba ante el dilema de Madame de Maintenon.

Mejor no avanzar por ahí…

Tiempo es un poema –todo el libro-, que es también un ensayo y una pieza visual. Aunque no una pieza rendida a lo visual per se.

La poesía tiene sus propias maneras de constituir la verdad (¡qué afirmación más obvia!). Yo mismo viajé, en 1993, con Gastón Baquero a Tenerife y le oí disertar sobre los coreanos como los verdaderos conquistadores de América.

Tiempo es diáfano con las vituallas que lo arman. Pero ese ademán, en su transparencia, deja algo escondido.

Una sospecha.

Este es el libro de una prórroga.

2 comments ↓

#1 Gerardo M on 12.05.09 at 8:08 am

un gran poeta y critico, el amigo Vicente Luis.
Llena de poesis la nota Ivan, para cuando el tomito de versos?
Un abrazo,

G

#2 Jordi M. Novas on 09.09.10 at 5:06 am

me encantan esas cubiertas minimalistas.

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